fbpx

Soft skills ¿Qué son y cuáles son las más valoradas en las empleadas de hogar?

El trabajo como empleada de hogar ha pasado mucho tiempo sin que se le prestase la atención que le corresponde. Ni la formación de las empleadas era la adecuada, ni las expectativas de las familias al contratarlas estaba bien enfocada. Sin embargo, considero que el empleo doméstico es uno de los pilares fundamentales sobre el que se sustentará la sociedad actual en el corto plazo, convirtiéndose en uno de los trabajos con más futuro del siglo XXI.

El reto del sector en general y para COLABORAL HOGAR en particular, es profesionalizar el sector del empleo doméstico. Por eso, aplicamos con las empleadas domésticas, la misma metodología que utilizan los departamentos de recursos humanos en las empresas para la selección, desarrollo y formación de sus trabajadores.

Como en toda relación laboral, el primer paso es seleccionar a la mejor candidata posible en función de nuestras necesidades de los empleadores y, para ello, es necesario analizar el perfil de cada candidata.

Este análisis se hace en dos etapas:

Hard skills – habilidades duras – conocimientos y habilidad para la realización de tareas.

En todo el mundo laboral, los procesos de selección comienzan con una criba curricular. En los currículums se detallan las “hard skills” o las “habilidades duras”, esto es, nuestros conocimientos y habilidades para realizar distintas tareas. En el ámbito del empleo doméstico, los conocimientos de cocina, planchado, limpieza, cuidados especiales para personas dependientes, etc. se englobarían en este tipo de habilidades. Estas habilidades duras son las que consiguen que pasemos a la siguiente fase del proceso de selección, generalmente la entrevista.

Soft skills – habilidades blandas – características y habilidades personales (competencias sociales).

Si hemos conseguido llegar a la entrevista personal, las “soft skills” o “habilidades blandas” toman la palabra y marcan la diferencia entre los candidatos, decantando la balanza en favor de unas o de otras para conseguir el puesto de trabajo. Estas habilidades blandas son esas cualidades difíciles de definir que nos hacen destacar como buenos profesionales.

¿Cuáles son las “soft skills” más valoradas en una empleada de hogar?

Dicen que  “las habilidades duras» o «hard skills» te conseguirán entrevistas, pero serán las «habilidades blandas» o «soft skills» las que te conseguirán un trabajo.

Entre todos los estudios que existen sobre este tema, las soft skills que más se repiten son:

  • Integridad. Sinceridad, honradez, lealtad.
  • Actitud. Entrega, cumplimiento, puntualidad, responsabilidad, dedicación, automotivación, disponibilidad, positivismo.
  • Flexibilidad. Adaptabilidad, aceptación del cambio, disposición a aprender.
  • Organización. Orden, planificación y ejecución efectiva del tiempo y de las tareas de trabajo.
  • Comunicación: empatía, asertividad, escucha activa, capacidad para expresarse claramente.
  • Cortesía: prudencia, buenos modales, respeto, afabilidad.

Como puede observarse, cualquiera de las habilidades anteriores es fundamental dentro del sector de las empleadas de hogar.

El éxito en la selección de la mejor empleada doméstica es dar con aquella que tenga el equilibrio adecuado entre sus cualidades y conocimientos técnicos (hard skills) y sus habilidades interpersonales (soft skills) para que se ajuste perfectamente a las necesidades del hogar.

Los perfiles profesionales del servicio doméstico

En función de que la tarea principal esté enfocada al cuidado de niños, al cuidado de personas mayores o personas dependientes, o para exclusivamente la realización de las tareas del hogar:

Matrimonio sin hijos, con hijos mayores que no requieren cuidados o personas que viven solas.

En este caso, se valora la empleada de hogar que rentabiliza sus horas de trabajo en relación con las tareas básicas del hogar. Además de poseer conocimientos de cómo limpiar a fondo cada estancia de la casa, gran dominio de la plancha y conocimientos de cocina, la autonomía, iniciativa y capacidad de organización son cualidades básicas de la empleada de forma que, cuando los miembros de la familia llegan a casa “esté todo hecho”.

Familias con niños pequeños.

En este caso las prioridades cambian. Las tareas del hogar siguen siendo muy importantes, ya que un hogar debe estar limpio y ordenado, pero los peques de la casa y el que estén bien cuidados y atendidos se convierten en la prioridad y principal tarea a realizar en este tipo de puesto. La integridad de la empleada de hogar es vital en este caso, ya que es depositaria de la confianza de unos padres que dejan en sus manos el tesoro más importante de sus vidas, sus hijos. Además, el trabajo de servicio doméstico en una casa con niños requiere un orden y disciplina en los horarios y en las tareas a realizar que suele ser común a la mayoría de los hogares, además de grandes dosis de flexibilidad, paciencia y empatía en el trato con los pequeños.

Cuidado de personas mayores.

La honradez y responsabilidad son cruciales en este tipo de puesto de trabajo, dado que las personas mayores en muchos casos padecen demencia senil o son fácilmente influenciables por las personas con las que conviven a diario Así mismo, la empleada debe hacer gala de una gran vocación, paciencia y actitud positiva, que son claves para el cuidado de ancianos. Por supuesto, una buena organización y profesionalidad en la realización de las tareas básicas del hogar son imprescindibles, pero en también, según el grado de dependencia de la persona mayor a la que debe cuidar, conocimientos específicos sobre cuidados geriátricos son muy importantes.

Puedes seguir conociendo un poco más sobre las «soft skills» en nuestro post dedicado al perfil ideal del empleador.

 

Comparte en tus redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Descubre otras entradas del blog

Abrir chat