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Adapta tu hogar para prevenir la dependencia

Tener un hogar cómodo que responda a nuestras necesidades, especialmente cuando nos hacemos mayores, es fundamental para gozar de calidad de vida.

En nuestra casa albergamos retazos de vida: recuerdos, costumbres, amistades, rincones especiales… Poder vivir siempre en ella pasa por hacerla saludable y segura, así como adaptada a las necesidades que vayan surgiendo.

Consejos para tener un hogar saludable

  • Evita acumular cosas que realmente no necesitas. Cuanto más “trastos” tenemos guardadas más cuesta mantener el orden y la limpieza del hogar. Como reza el dicho: “Menos es más”.
  • Ventila adecuadamente la casa, aprovechando en verano las horas más frescas del día, y cerrando cuando comienza a calentar el sol.
  • Mantén una buena temperatura tanto en verano como en invierno, sin excedernos con la calefacción ni con el aire acondicionado.
  • Vigila el nivel de humedad ya que puede afectar a tus huesos y articulaciones.

Gana en comodidad

En las ortopedias disponen de numerosos aparatos que pueden ser de gran utilidad en el día a día: sillas o taburetes para la ducha, asas para el baño, prolongadores para los grifos, apoyos para poder usar más fácilmente el WC…

También existen objetos para facilitar la colocación de los zapatos y calcetines (similares a los típicos calzadores, pero especialmente pensados para quienes tienen poca movilidad en la espalda), cubiertos adaptados y utensilios de limpieza pensados para minimizar el esfuerzo requerido para su uso.

El primer paso es analizar qué dificultades tenemos para poder encontrar soluciones. Cuenta siempre con el asesoramiento de los establecimientos especializados para encontrar la opción idónea.

La seguridad, ante todo

Evitar caídas en casa es una prioridad ya que éstas conllevan problemas de salud que, a edades avanzadas, pueden ser graves.

En el baño debemos contar con elementos antideslizantes y ayudas que eviten resbalones.

En general, debemos contar con una adecuada iluminación y evitar tener objetos desordenados y por el suelo para evitar tropiezos.

Si hay problemas de movilidad se puede contar con un bastón o andador, o pasamanos en escaleras y pasillos, para facilitar el desplazamiento por la vivienda.

Si estás solo o sola en casa, contar con un teléfono adaptado para poder llamar en caso de emergencias puede dar tranquilidad.

La precaución es lo primero ya que lo ideal es anticiparse a las posibles situaciones de peligro que debemos evitar como usar sillas para alcanzar estanterías o lugares altos, no encender la luz para bajar o subir las escaleras, desatender el fuego en la cocina o la plancha. Hay que extremar la precaución.

Finalmente, si requieres de ayuda, siempre se puede contar con el apoyo de un cuidador para aquellas tareas que no se puedan hacer o requieran de un gran esfuerzo. Cuenta con Colaboral Hogar para encontrar a la persona idónea que te ayude en tu día a día.

 

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